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sábado, 22 de marzo de 2008

La argentinidad al palo, los autóctonos siempre están.

La calle más larga, el río más ancho, las minas más lindas del mundo...
El dulce de leche, el gran colectivo, alpargatas, soda y alfajores...


Como si se tratara de una parte de la letra de esta gloria de la Bersuit, el resurgimiento de la necesidad de probar las técnicas del bonsái con los autóctonos se hace cada vez más fuerte. Desde espinillos, cuchareros, ceibos, talas, tabaquillos o breas hasta el tradicional palo barracho, jacarandá o el magnífico ombú.
Que no les des tanta agua, que madera muerta ese no lleva, que para que florezca lo mejor es darle más sol, parece que el cultivo de "nuestras" especies difiere del que utilizamos para juníperos, áceres y hayas (y pensar que nos pasamos meses tratando de adaptarlas para que se sientan como en su casa...)

El ombú
Conocido por los gauchos de las pampas, copado como pocos, la phytolacca dioca es un árbol que supo formar parte de más de un relato, en su libro El Ombú, Guillermo E. Hudson describe: -En toito este partido, aunque usté vaya siete leguas pacá y payá, no encontrará un árbol tan grande como este ombú (...) De una´e las ramas máh´altas, si usté puede encaramarse, verá, a unas veinticinco cuadras de aquí, la lugana´e Chascomús...

Homenaje argento al ombú
Este trabajo se basa en una formación de árboles al estilo de los que crecen en la Reserva de Otamendi o del bosque de la laguna de Rocha (Uruguay).

Algunos de los centenarios ejemplares del bosque de Rocha.


Plantas hermanas cultivadas desde semillas, algunas se desarrollaron en macetas y otras, las más grandes, en la tierra (plantadas en el suelo) dentro de un invernadero. Una laja San Luis de 130 x 78 centímetros de ancho hace las veces de contenedor.
El primer trabajo fue desenmarañar las raíces de los árboles que no perdieron tiempo y decidieron crecer aún estando seis meses en un cajón de plástico, después se presentaron sobre la laja para probar diferentes propuestas de diseño, la magia del bosque en esta especie se consigue cuando se entrelazan las raíces y se pueden ver desde la superficie.

Los elementos, 9 plantas de ombú y una laja de más de un metro de largo.


Marcada la laja con una tiza para ver donde emplazar el bosque, se moja para que el mordiente de la mezcla utilizada para las paredes se pegue. La receta usada para la "masa" es de 50% de arcilla en polvo y 50% de turba y agua suficiente hasta lograr la textura deseada (Diego sugiere que la mezcla sea un 40% de arcilla y un 60% de turba, porque de esa manera la "masa" absorbe más agua y se hace más elástica). Levantada la muralla llenamos el piso con sustrato, para este trabajo usamos compost con arena de río (60-40).




Al ser plantas relativamente grandes y pesadas no utilizamos alambres pegados a la laja para atarlos, sino que pusimos mucho énfasis en entrelazar las raíces de antemano. Empezando por el "principal" la distribución se realizó tratando de que no se superpusieran, los ejemplares deben poder verse de frente y de costado sin que se tapen totalmente.



Así quedó el trabajo en octubre de 2006.
Faltaba podarlo y dejarlos unos días para que se asentara antes de sacarlo al sol.



Diciembre de 2007: en medio de los trabajos en busca de una ramificación fina más frondosa en la copa, se defolió luego de 15 días de abonado y de haberlo dejado descansar por una semana.

Vista lateral del bosque sin hojas.


Vistas aéreas sin hojas (arriba) y después de la nueva brotación (abajo).


El bosque en febrero de 2008, con un año más de trabajo seguramente las nuevas ramas de la copa le darán un aspecto mucho más sólido y las raíces empezarán a dar esa sensación de firmeza que estos árboles suelen tener en la naturaleza.


Del éxtasis a la agonía oscila nuestra historia.
Podemos ser lo mejor, o también lo peor,
con la misma facilidad.

La argentinidad al palo, Bersuit vergarabat.
Este trabajo contó con la asistencia de Diego Mosqueda y Marita Gurruchaga.

3 comentarios:

MIMOZO dijo...

NO DEJAS DE SORPRENDERME, ME PARECE FORMIDABLE. REALMENTE TENGO QUE FELICITARTE POR ESTE TRABAJO, SOLO ESPERO QUE EL ARBOL NO TAPE EL BOSQUE. CONTINUA EN ESTA SENDA QUE ES MUY PRODUCTIVA.

Raul Harper dijo...

Un gran saludo! Las votaciones en el concurso BLOGOBUNDOS ya estan abiertas.

Mucha Suerte!

Cherry Carol dijo...

Alo? Hurgueteando en la blogósfera y motivada por el concurso de Raúl, el del Blogomundos, he llegado hasta acá, y el hecho de ser bajita creo q hizo q me gusten tanto tanto este mini-ombuuuu!!! ay parecen micro islitas! son preciooosos!

Felicitaciones por tu trabajo!
Adío!