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jueves, 15 de noviembre de 2007

-¿No me ayudas un poquito?

No es fácil diseñar. No es fácil quedarse mirando el árbol, darlo vuelta, girarlo mil veces superponiendo imágenes posibles de composición, de línea, de masas, tratando de aplicar los conocimientos, las reglas; son muchas cosas a tener en cuenta y encima, ¡me tocó este árbol!

Esto me pasa aún hoy, años después de mi primer árbol, pero, a diferencia de aquellos primeros trabajos, hoy todo eso ya no me angustia (o por lo menos, no tanto).
Cuando nos juntamos en el Taller de los jueves, en Bonsai Studio, el tema del diseño, antes o después siempre aparece, lo bueno que trabajar en grupo hace que la cabeza se abra mucho más de lo imaginado, las ideas se mezclan, se complementan. Y al final siempre aparece un resumen interesante, que va un poco más allá de la técnica, del cultivo. Aparece lo sensorial.
Difícil de ver al comienzo, fácil de etiquetar con la palabra “carácter”, para ver y hacer bonsái hay que tratar de cambiar la forma de “mirar”, cambiar el ver por el observar y sentir el diseño.
El árbol habla a través de la línea. Uno puede ser amigo de lo que pide el árbol o modificarlo. Todo vale, pero con un poco de práctica, nos vamos a dar cuenta que suben las chances de vida cuanto más respetamos los que la planta nos dice. Y entonces empiezan a despejarse algunas nubes, y de repente se transforma en un casillero de estilos y sólo nos queda tratar de saber en cuál de ellos nuestra planta puede entrar.
En todas las plantas hay un bunjin, en todas una cascada o una semi, todos los estilos se pueden hacer con alambre, pero haríamos un proyecto de un árbol de alambre que seguro, si no respetamos algunas cuestiones fisiológicas, lo meteremos en el grupo de los “azotados por la muerte”.
Aprender muchas técnicas, inventar otras, compartir lo que probamos. Hacerse universal en el conocimiento de usos y costumbres del bonsái hacen que las reglas se transformen en herramientas, pero no hay que olvidarse, que para que las herramientas no se arruinen, también hay que cuidarlas.



Trabajos realizados sobre un Libocedro y sobre mis dos manos, lo bueno que en una sola me dieron puntos.

1 comentario:

MIMOZO dijo...

GRACIAS A ESTE BLOG CONTINUO INCREMENTANDO MI LECTURA MATUTINA EN LA RED. ANTES SOLO ME DESYUNABA CON MATIAS,CLEMENTE Y DIOGENES Y EL LINYERA. EN LA PLANTA DEL PIE TAMBIEN TENEMOS UN BUNJIN?