“Las cosas pasan cuando tienen que pasar” decía la pintada en la camioneta que explotaba de cajones con verduras del Mercado Central, la debo haber leído como cuatrocientas veces mientras entre cada parpadear la luz se comía al sueño que como buen “okupa” peleaba por quedarse en mis ojos. Manejaba atascado mientras llevábamos a las nenas al cole. -Tengo que terminar el post... esos benditos comentarios me sacan todas las ganas, quedé tildado en el pensamiento. -Dale pá... seguí a la camioneta... ¿qué tiene pintado atrás?
-No valoran los árboles... les importa el chusmerío me dijo Sandra mientras los leía y pensé en voz alta: no San, sí los valoramos, el tema es que también nos gusta el kilombo.
Tengo que hacer las cosas cuando hay que hacerlas, así que ¡ahí vamos!
Siamo fuori -modelo 2010-
Flavio llegó muy temprano para buscarme y llevarme al aeropuerto, a eso de las catorce. El avión salía a las veintiuna, -no sabés lo que es el tráfico en Milán me dijo, yo escuché: -compartamos un par de horas más, primo. Loco despedirse, los abrazos no tienen idiomas. ¿Cuándo regresas?, me preguntó Salvatore, mientras Flavio se calzaba los guantes “de piloto” para manejar. El brazo extendido hacia arriba saliendo por la ventanilla abierta del auto con mis dedos en V como saludo final, la V de la victoria, la V de volver.
Vine lleno de dudas, de saber si iba a estar a la altura de la circunstancia, el tema de la guita, el esfuerzo familiar, el laburo. Me fuí bonsái y masticando un “dejemos de perder tiempo lcdtm”.
Persistencia retiniana
Una serie de imágenes que con sólo verlas me agarra frío en los pies, y vuelvo a sentir los -6 que marcaba el termómetro colgado de la columna del “obrador” donde dormía Zezao.
Todas las mañanas son iguales, el pasearme entre terribles árboles acompañado por el ruido de las piedras al pisarlas.
Los junípero de Taiwan -algunos- en macetas... ¡de plástico!-Un problema para los puristas argentos....-
Sin Skype no soy nada... debe de haber sido de las últimas comunicaciones antes de que se rompiera -la compu, claro-. Clau sonriente, de día y en verano, nosotros con frío, de noche y embelezados.
Bonsái es divertirse, la curva de Hogarth, la proporción áurea, la regla de los tercio se define con un “¡no vale molinete!”
“Las cosas pasan cuando tienen que pasar”,nos encontramos en Pisa, nos vimos lo que duró el viaje hasta Lucca, de Lanús a Italia sin escalas
Un lugar donde la vanguardia se manifiesta con total tranquilidad. Macetas de todas partes del mundo.Escuela de diseño en Córdoba -Grupo Shin-
Me bajé del avión un jueves al mediodía y el viernes siguiente me subía a otro para ir a Córdoba, para iniciar uno de los proyectos más ambiciosos -por la forma de concebirlo- en los que pude participar. Dos años de escuela/taller divididos en cuatro fines de semana por año, en un lugar muy interesante como es el Casal Catalá.
Proyecciones, teoría, práctica, muchos yamadoris, unas empanadas bárbaras y Fernét en jarrita. Si bien esta primera parte tuvo mucho de estudio, de estudiarnos a nosotros mismos, me vine con la sensación de que muchas buenas cosas nos van a pasar a todos los que hacemos la escuela, me encantó poder trabajar en grupo, y más me gustó ver cómo lo disfrutaban. Valoro mucho el esfuerzo de animarse a algo nuevo, la confianza llegará con los resultados y esta buena idea de Paco Capellades (mil gracias por confiar en mi) nos permite avanzar en el tiempo y seguir el proceso de transformación en cada estación. Un gran abrazo a los que decidieron “pecharla” y esforzarse en suprimir tanta teoría para empezar a hacer lo que mandan los sentimientos. Los chicos de Córdoba Bonsái, Pablo y Gabriel, están haciendo un seguimiento de la escuela (a la que pertenecen), este es el link
¡Chowa!
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Todos saben que la sección de los comentarios es de los lectores del blog, yo no participo más que leyendo: en muchas ocasiones asintiendo, en muchas otras enojándome. Pero es lo que hay, y es lo que somos. No me voy a cansar de decir que hacemos bonsái como vivimos, y de la misma manera que nos movemos, sanguíneos, impulsivos, mediadores y chamuyeros (mandá chamuyo al 2020 y recibí consejos de bonsái) así es el bonsái que sabemos hacer. Somos una gran contradicción con alma de camión. Somos especialistas en entorpecer en lugar de disfrutar de los que avanzan los demás. Compartir formas de hacer bonsái para luego acompañar a comprar una maceta me gusta más a que vendan una planta y después... que te digan algunos tips para que parezca un bonsái. Cada uno se para del lado que más cómodo se siente. Los grupos se arman entre todos, con identidad de grupo, no entre uno rodeado de todos los demás. Vaya este video como aporte al remolino intelectual que tenemos, al que le calce la pilcha, que se la ponga.
Segundo video
Saben, Las Pelotas




