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jueves, 24 de abril de 2008

Carácter kid (¿puedo mirar los dibus?)

"...como bonsái que espera dentro del árbol.."
El señor Miyagi le explica a Daniel-san que debe buscar en su interior



Una reflexión budista reza que la única forma de aprender es teniendo “Mente de principiante”, el por qué es imaginable: sin preconceptos ni conformistas ideas de logros alcanzados es posible aprender. Una mente abierta, es infinita.
Concepto difícil de poner en práctica para nosotros, los occidentales que, además de tener que garantizarnos con escritos lo que nos enseñan, tenemos que probar por nuestra cuenta, propiedades de la sangre latina.

Varias veces he leído en foros que esta pasión de hacer bonsái les llegó a muchos a través de la película Karate Kid, allá por los años 80. Y reviéndola una y mil veces, no dejan de atraerme algunas partes, algunas frases, que son las imágenes que no conocíamos, las que vimos por primera vez, las que permitieron aunque más no sea, tener en ese momento “mente de principiante”.

Todos saben que el concurso de blogs está a días de terminar, y sin saber el resultado me parece que es necesario agradecer, a los que apoyaron a este blog, a los que apoyaron a los otros. Sinceramente cuando inscribí a bonsái argento lo hice para probar otra forma de mostrar esta forma de vida, y fue esta forma de vida la que me enseñó que pasa cuando uno prueba.
Votaron amigos, conocidos, amantes del bonsái, personas que tomaron la votación como causa nacional, la pregunta “¿y, cómo vamos? es una muestra de que para muchos se transformó en el blog de todos, un honor. Por todo eso, gracias.

Fe de erratas
Donde dice gracias, debería decir a mi familia.
Donde dice todos, significa hermanos, amigos.
Cuando digo apoyar, debería decir gracias por el cariño.
Donde dice bonsái, dice gracias sensei.

Sergio

martes, 15 de abril de 2008

Olivo -sweet sahumerio-

Acebuche, dijo y la picardía del barrio me llevó por delante.
-¿Acebuche?, le pregunté con una ceja levantada y la nariz entre fruncida y repingada. ¿Acebuche o hacé buche? (que en lunfardo es como increpar a un soplón).
-No salame, Acebuche, es un olivo salvaje. Y antes que me preguntes no da aceitunas que haya que domar, son más chiquitas, pero da igual.

De la familia de las Oleáceas, el Acebuche es un olivo silvestre que injertado, se convierte en olivo de cultivo y producción. Planta con historia y al mejor estilo de bailarina de Tinelli, supo aparecer en todos los registros escritos de todas las culturas mediterráneas desde hace más de 5000 años. Hablaron del acebuche en Siria, en Grecia, en Egipto en Creta y hay leyendas como la de Herades que clavó su lanza hecha de madera de acebuche en el templo de Zeus y que al brotar (la lanza) se convirtió en un enorme árbol sagrado. De una u otra manera, todas estas historia no hacen más que resaltar una característica, es un árbol resistente y muy longevo.

En Argentina se cultiva en la región de Cuyo y también el lunfardo porteño supo articular su sonido; olivar o tomarse el olivo no es otra cosa que irse, huir y como ilustración de diccionario así comenzó esta historia.

Prólogo
Para mi, las vacaciones se sintetizan en tres elementos extra familiares, la hamaca bahiana, la parrilla y el fernét. Recostarme en la hamaca revisando la cocción del asado al ritmo del ir y venir con un vaso de fernét con cubitos es lo que necesito. Corría el año 2005, mes de febrero, cuando al bajarme de la hamaca y al tratar de fijar la vista en algo, lo . El tronco, las terribles ramas largas, el verde oscuro de las hojas, -¡mirá lo que encontré! dije mientras movía los dedos de los pies sin lograr sacarme la tierra de la ojotas.
-Olivá con eso de acá... No entra en el auto...
Acababa de nacer una nueva relación.

El proyecto, primera parte: ¡relajate papá!

Una vez en el vivero, y teniendo en cuenta que era pleno verano, planté el acebuche en una palangana con aires de balde, suelo bien suelto (40% compost y 60% de arena gruesa) y lo dejé brotar. Sólo até una rama, pero de vicioso. Tenía muchas ganas de trabajarlo.

Esperó hasta la primavera para brotar, Septiembre de 2006.

Utilicé el método de cortar y dejar crecer tratando de orientar las ramas, me duró lo que tardaron las hormigas negras en descubrirlo. Al volver a brotar seleccioné algunas ramas quedando un diseño poco feliz, muy poco feliz, poquísimo...


Este es el estado en noviembre de 2006, después de la poda lo trasplanté a una maceta de entrenamiento, había recuperado gran parte del sistema radicular, aunque los acebuches (que guardan gran cantidad de reservas en la base del tronco) suelen emitir raíces con facilidad.


El proyecto, segunda parte: así corazón, así..

Las ramas ya habían desarrollado y era hora de empezar con su entrenamiento para convertirlo en bonsái. Investigación mediante, decidí un diseño con ribetes históricos, es decir, mucha madera muerta y un espíritu de soledad con chispas de paciente espera.
Los acebuches, cuando algo le pasa al tronco (enfermedad, parásitos o accidente), rebrotan de su base y generan un nuevo tronco.

Otra vez con la ayuda de los lápices del colegio de mis hijas, imaginé el diseño. Agosto de 2007.

Vista trasera.

Empezamos sacando la corteza para descubrir nudos interesantes, pelamos suave siguiendo la marca que marcamos con una tiza.

Tres momentos del trabajo de madera en la rama más larga y la definición de la vena viva. Inicialmente la vena ocupa un espacio más ancho del que tendrá avanzado el diseño.

Emprolijamos los cortes tratando de que el filo de la corteza y el cambium queden biselados hacia adentro.

Utilizamos el soplete para marcar contrastes en la madera trabajada anteriormente con torno y cepillo de alambre, quemar las virutas que hayan quedado y, lo más interesante, secar la madera para luego mojarla y repetir esta acción varias veces hasta craquelarla, agregándole el efecto que dá los años.

Sellamos los cortes con pasta selladora (usé una que traje de Brasil).

Y el paso más importante en relación a la conservación de madera en árboles sin resina. Aunque la madera del acebuche es bien compacta, luego de aplicar el efecto craquelado, de pasarle una mano de polisulfuro y volver a craquelar, le apliqué una pasada de aceite de lino (técnica enseñada mano a mano por Salvatore Liporacce). El aceite se mete en los poros de la madera y en la grietas, protegiéndola de posibles ataques de hongos.

Así quedó después de unos días de trabajo, quedaba abonarlo, regarlo y esperar a que brotara.


El proyecto, tercera parte: va queriendo...




Estado actual, abril de 2008. Bastante parecido al dibujo. En Septiembre va a encontrarse con su maceta definitiva.
Lo bueno de trabajar con acebuches es que si uno no los mata, tiene asegurado unos 600 años como mínimo para aprender a hacer bonsái.

domingo, 6 de abril de 2008

Babosa, arrastrada, toma tu cerveza y ¡vete de aqui!

-Son hormigas.
-No, no son. Las hormigas cortan diferente. Fijate que las hojas están cortadas con los bordes medio redondeados. Las hormigas no hacen eso.
-¿Hormigas prolijas no pueden ser?, hormigas artistas.
-Babosa, es una babosa o una oruga.
-¿Me vas a decir que las babosas se comen las hojas?
-Mirá, fijate.
Las babosas.
Además de ser un adjetivo calificativo usado normalmente para las personas que se babean con otras, es un gasterópodo terrestre que tiene la particularidad de creer que las condiciones de humedad que muchas veces se presentan en los espacios en los que cultivamos nuestros bonsáis son el lugar ideal para vivir.
Salidoras por las noches, las babosas se comen todo lo que tengan alrededor. Se mueven en un radio de 50 cmts. por expedición, y puede, dependiendo de la especie, comer hasta la mitad de su peso corporal. Tienen una forma determinada de comer, afirman la mitad trasera del cuerpo y pivotean sobre la “cintura”, por eso los agujeros que hacen en las hojas muchas veces tienen esa forma redondeada.



Hay muchos tipos de babosas (las babosas que se comen las plantas) dependiendo del lugar de origen, son hermafroditas y los huevos los entierran lo suficientemente profundo para que soporten el frío del invierno. Las babosas mueren a menos de -3 grados.



¿Cómo combatirlas? Las babosas necesitan de una humedad relativa alta para poder moverse, generan un moco o baba (supongo que por eso le decimos babosas) que al estar en contacto con lugares húmedos se desliza mejor. Por eso, la forma más inmediata de evitar su desplazamiento es bajando el nivel de humedad. Existen varios trucos para combatirlas, desde los venenos en gránulos hasta los caseros, como el de las cáscaras de huevo molidas alrededor de las plantas, tirar cenizas en forma de círculos (con el bonsái en medio del mismo), ambos actúan sobre la producción de baba y la mejor, el jacuzi de cerveza.
Las babosas se mueven por olfato más que nada, entonces, para completar la trilogía de babosa: salidora de noche, babosa y borracha lo mejor es hacer un hueco en el piso, colocar el fondo de una botella plástica cortada llena de cerveza (como una mini pileta) que queda al nivel del piso para que puedan entrar y darse un baño. A la mañana siguiente sólo resta juntar los nadadores nocturno.

Babosas hambrientas pueden destrozar gran parte del esfuerzo de defoliados y abonos estudiados. Un poco de atención y una linterna serán suficientes para combatirlas.

Las babosas también pueden hacer estas cosas: