""

martes, 17 de noviembre de 2009

Mozo!! otro taller!

¿Por qué un taller de diseño aplicado al bonsái?, qué tiene de diferente un curso avanzado con éste, por qué hay que hablar de diseño?, se le puede poner sólo crema al flan casero?

Algunos de los que se animan a un poco más, posiblemente movidos por la necesidad personal de complementar sus conocimientos y formas de trabajar, se acercan y preguntan sobre el diseño en el bonsái, cómo es el taller, qué trabajos se hacen, cuándo... otros aparecen el primer día con esas ganas de algo nuevo. Los ojos hablan por ellos, y digo los ojos porque pasan al menos 3 clases hasta que se animan a pensar distinto al bonsái, ahí nos empezamos a conocer.
Frases como: -“las plantas diferentes son las que se nota que están diseñadas” o la clásica -“entonces todas se pueden analizar... no están hechas así nomas” van apareciendo a medida que las fotos y las películas se hacen más cotidianas. Todos es parecido hasta que aparece la palabra artista, y el mensaje; el compromiso artístico y la infinidad de posibilidades que se suman a un correcto cultivo, el animarse a más.

Con Dante y Roque

De todas las cosas que me van pasando con el bonsái, el poder dar un taller que se extiende en el tiempo es una de las cosas extras que esta actividad parece me tenía preparado. Es muy gratificante compartir conocimientos y experiencias con personas que vienen de otros lugares, de estudiar con personas reconocidas, muchos me superan en edad y camino recorrido, pero con las ganas intactas de algo nuevo, siempre expectantes, y verlos quedarse después de algunos meses trabajando juntos o repetir el taller es algo que me llena de satisfacción.
Uno de los días que más disfruto es cuando trabajamos “volumen” (el concepto del volumen en el bonsái), es muy interesante ver cuando hay que diseñar en contra de todo lo aprendido, o el del bonsái-xpress, con análisis y poda en sólo dos minutos. Las caras, las manos, la mirada se van soltando a medida que se pierde la forma tradicional de pensamiento, lo ridículo empuja hasta liberar las ganas, se pierden las reglas, se aflojan las manos, la mirada, la cara... y aparece el artista.


Pepe y un rediseño de su portulacaria

El trabajo en grupo ayuda mucho, creo en realidad que es la clave de este taller y el aprender a opinar sobre los trabajos lleva obligatoriamente a la claridad de ideas y a la objetividad. Después aparece la técnica, los ensayos, las plantas van y vuelven meses después a ser compartidas, entonces todos trabajamos las plantas de todos, porque de alguna manera la opinión de cada uno ayuda a una solución de diseño.

Carlos y Oscar y un junípero ex tanuki siendo analizado

Momentos del taller 1: Esther, Ramiro y Omar

Momentos del taller 2: Pancho y Esther

Momentos del taller 3: Mirtha y Esther

Momentos de taller 4: Esther (salís en todas!), Pepe y Ramiro

Momentos de taller 5: Roque

Ocurrió esta vez que mientras se desarrollaba el taller, apareció una idea un poco sugerida por las anécdotas que contaba de mi experiencia en la Escuela Europea con Salvatore Liporace, y cómo prueba piloto decidimos tomar un examen. Una rara experiencia que me obligó a sentarme con Soledad y diagramar un test (le pedí ayuda a Sol porque estudia para eso), hicimos un escrito y un práctico. Todos sabemos que ponernos a estudiar los apuntes, las anotaciones, recordar lo conversado y las clases especiales no es muy simpático, y menos cuando uno va a un taller también en busca de un cable a tierra, de despejar la cabeza... y este me habla de un examen!
Aplaudo las ganas, me puso muy feliz verlos tomarse esto con tanta seriedad!, no sé si es la finalidad de quien se para frente a un taller, pero para mi que trato de dar todo lo que tengo, poder verlos trabajar comprometidos con sus propios ideales y confiando absolutamente en hacer lo que sienten me hizo disfrutar de esta experiencia de una manera especial, les aseguro que termino aprendiendo mucho de ustedes.

El práctico
Una hora y media de tiempo, cada uno con su planta, y la obligatoriedad de saber la ficha técnica de la especie. Nunca se las pregunté porque les tenía que servir a ellos, estos son algunos de los ejemplares antes de ser trabajados.


Esther y un junípero procumbens

Mirtha con una Thuja

José María con una Santa Rita

Oscar y otro procumbens

Ramiro y un ombú

Carlos con un Taxodium

Roque y un ficus benjamina




Todos muy concentrados, cuando pasan estas cosas todas las galletitas quedan a disposición y con René nos hacemos una panzadas...

Y? Cómo fue?
Si bien el tiempo no alcanzó para los detalles, sí se encontraron diseños de estructuras, trabajos definidos en relación a cultivos que mejoren las posibilidades de completar ideas de “línea” dependiendo de cada material.









Un video de regalo



El próximo jueves, y en forma de agradecimiento y fin de curso, vamos a trabajar con el formato de demo asisitida, una experiencia muy buena donde todos opinan y yo trato de hacer... algo.

El diseño aplicado al bonsái es la única manera de poder expresarse en forma artística. Las tendencias de vanguardia van marcando diferencias y abren posibilidades infinitas para quienes sienten la necesidad de expresarse. Falta poco para que vayamos a las exposiciones no sólo a ver árboles bonitos y correctos, sino a seguir el trabajo de algunos artistas, aquellos que se cansaron de hacer árboles bonitos y correctos.

martes, 3 de noviembre de 2009

Enmarcando La Plata - Marco Invernizzi en Argentina-

Mauricio, el del Tiempo del tiempo había dicho lluvia Viernes, Sábado y Domingo, y aunque muchas veces los pronosticadores no aciertan... esta vez llovió. Mucho.
Y cuando el tiempo no acompaña empiezan los peros, los resoplidos a la nada y terminamos entregados a lo que será, con unos kilos menos de optimismo y la humedad que todo lo apelmaza. Hasta La Plata unos 50 y pico de kilómetros, y gracias al permiso familiar sólo llegué medio día tarde. Marco Invernizzi -de Italia- volvía a Argentina después de unos años, invitado nuevamente por la Asociación Platense de Bonsái Los Tilos como parte de los festejos por sus 15 años. Sábado 31 de Octubre y Domingo 1 de Noviembre, demo y taller de caducas, demo y taller de coníferas. Me perdí la demo de caducas, preferí acompañar a las melli en su exámen de inglés.

Marco Invernizzi en Argentina


La primera vez que vino, allá por el 2004, no pude verlo, un poco por ser nuevo en esto y no darle el valor que merecía, otro poco porque me fui a las cataratas. Esta vez me sentía con la obligación, más después de haber cruzado algunas palabras con él en Puerto Rico.
Su saludo al verme confirmó esa obligación.
Un salón con árboles en exposición, la amabilidada de la gente de la Asociación y los muchos amigos y conocidos de siempre eran una mezcla ideal que tanta lluvia no iba a diluir.
-¿Seba... no hay un mate para mí?

El lugar para la reunión fué el Parque Ecológico Municipal, en Villa Elisa. Un lugar muy lindo y muy grande, de esos en los que las gotas de la lluvia desaparecen por no tener en donde hacer contraste.

Vista general de la expo con plantas de la gente de Los Tilos y algunos invitados.
Gracias por invitarme a exponer.












Salón de arriba, Sábado, primera función. Caducas.

Buena cantidad de público, un Celtis, una Mora, un Ficus y la atenta mirada de Wu (muchas de las plantas eran de su vivero).


Tersio (Jorge para los amigos) analizando el ficus.

Sebastián Ferlini (pasate un mate) y Damián vinieron desde Rosario, también Gabriel, Pablo y Martin lo hicieron desde Córdoba.

Si hablamos de ficus, hablamos de Ming Hsuan Lo, si mencionamos a Lo no podemos evitar el Seminario Internacional de Diciembre. Y quién mejor que el organizador de ese evento para aprovechar la oportunidad.

Liliana con otro análisis

Marcelo y la Ichiban (en manos de Marco) en acción.

Es lo que hay... (no por vos Esther).

Técnicas de poda, de alambrado, de modelado, de cultivo.

Terminada la demo sobre caducas, empezó el taller.

Giselle y un Acer buergeriano.

El otro lado del taller.

Lidia con su Prunus.

Otro Acer, y también hubo un buxus.

Salón de arriba, Domingo, tercer función. Coníferas.

Un Mugho, un Alepo, varios juníperos, y un café

El taller de coníferas tuvo más participantes, Marco se tomó el tiempo necesario con cada uno y aprovechó cada especie para hablar de cultivo y diseño. Marcelo escucha.

Liliana, Marcelo y Diego (en escalera) a puro alambre.

Walter y un Chamaecyparis.

Es lo que hay II, con un tinto de la casa (otra vez: vos no Esther).

A la tarde demo de coníferas. Alrededor de 80 personas sentadas y escuchando.

Marco Y Marita.

Y el final a puro feliz cumpleaños, una torta mil millón puntos (una mezcla de torta galesa que estaba buenísima). ¡Gracias a la gente de Los Tilos!


Muy didáctico, muy extrovertido, muy simpático; todos eran “muy”, y lo que parecían comentarios de vendedor de Tiempos Compartidos terminaron en razones ciertas. Un privilegio verlo trabajar, se llevó un delantal argento y muchos aplausos. Todo muy cordial, como diría Don Carlo, tudo bom, tudo legal. Gracias.