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miércoles, 10 de junio de 2009

Encuentro Argentino Brasilero de bonsái, Buenos Aires 2009

-Vamos a ir ao tango?
-La verdad... no lo sé, tenemos que ver cómo terminamos cada día, si queda resto podemos ir a verlos bailar a los boliches de Caminito, esos si que te hacen “40 dibujos de baile” en una baldosa.
-Aahhh, tudo bom.

Jamás me entendió, pero Zezao es de los que te saben hacer la segunda, de esos que están más pendientes de que el otro fique feliz, aún sin entender lo que está escuchando. Rock miraba desde el asiento de atrás haciendo banda en el espejo retrovisor al mejor estilo de los 8 billares.

Se dio una tarde en Bonsai Studio, a Marita le pareció bien y organizamos todo en mes y medio, un pleno al 7. Así la suerte casi que no falla. La escuela Portal del Sol era un buen lugar, Alejandra -mi hermana- no dudó en ofrecerla acostumbrada a eventos con mucho movimiento de personas, edificio y taller de cocina, una manera de interactuar.
Wu Hsiao Feng tampoco dudó al permitirnos algunas de sus plantas para que fuesen trabajadas.
El Primer Encuentro Argentino Brasilero de bonsái había arrancado.

-Y tienes pensado cual cosa pra fasser (con hablamos ese raro idioma mezcla de italiano castellano y portugués) tu sabes que no me piacce hacer cosas raras.

Haciendo cosas raras para gente normal
A los tres nos unen varias cosas (raras?), los tres participamos de la Escuela de Salvatore Liporace en Brasil, los tres somos “alumnos” -de alguna u otra forma- de Marita, los tres somos amigos del “embelezador”.
Los tres, junto con Marita nos fuimos a los de Wu en busca del material para trabajar.

Zezao y Rock analizando unos áceres hechos de acodo para la clase/taller de shohin.

“El primer paso para un buen bonsái es saber elegir el material” -Rock Junior-.

Bonus track, Augusto me había dicho que venían a grabar un programa con Wu,
no me podía perder esta foto.

Paseo por el Jardín Japonés de la ciudad de Buenos Aires.

... sin palabras ...

Rock quería conocer los ficus de la Recoleta, los mismos que visitara Kimura y Kobayashi


Primer Encuentro Argentino Brasilero de bonsái -Tapiales, 2009-

Luego de una reunión en el comedor de la escuela entre los demostradores, empezó el Encuentro con Rock Junior y Zezao como actores principales, trabajó un junípero chinensis “con historia” y Rock utilizó un viejo y estirado ficus retusa para dar una clase de línea de tronco, conicidad y cultivo.

enrafiaba el sector medio del tronco, compactar lo más posible, mantener las proporciones.




Zezao estaba dispuesto a pronunciar unas de las curvas del tronco para acercar la copa al eje imaginario que pasa por el centro del nebari.

Wu, resignado, aportaba ideas para proteger la corteza ante la inminente torcedura.


La hora de la comida


Segunda Parte, los talleres/aulas

Javier Maure inició los talleres con una exposición de olivos, cultivo, diseño, y unas imágenes que contaban el desarrollo desde la recolección hasta el primer modelado.



Alejandro Fernández habló del ombú. Formas de cultivo, poda. Unos cuantos ejemplares ilustraban su taller.

Tiempo de trabajo, Javier talló parte del tronco de un olivo (acompañado por momentos por Alejandro Lollini), mientras Alejandro Fernández aplicaba una técnica singular para bajar ramas utilizando “palitos de helado”.

Llegó el turno de Víctor Segundo, quien trajo desde Jujuy una serie de Palos borrachos para dejarnos a todos mudos con su espectacular forma de injertar. ¡Quemen esos libros!

Wu Hsiao-Feng y sus moradillos, cuatro autóctonas, cuatro especies posibles y accesibles. Una muestra de que de los foros se pueden obtener “guías” interesantes.


Wu no sólo hizo un taller de Moradillo, además no puso reparo en contestar sobre autóctonas posibles para bonsái.

Víctor seguía injertando, la rama de la derecha en la izquierda, la de arriba un poco más abajo. ¡Gracias Víctor por tanto!


El momento de experimentar, un palo borracho que esperaba ser trabajado encontró parte de su destino en el evento.

Impresionante. La reducción fue en un 50% pero de diferentes partes.

Shohin Day -Taller de Shohin
Con la mesa llena de ejemplos posibles, Rock Junior daba un interesante taller de shohin, su origen, plantas adecuadas, diseño, poda. Zezao calentaba los dedos, primero fueron unos moradillos, después un ácer, unos juníperos. Las mesas estaban llenas de activistas del shohin, con sus juniperitos, esperando la orden de largada, esperando la guía de los invitados brasileros.



El taller a pleno, Zezao lo puso más difícil al exigir que sólo se utilizaran dos alambres, realzar la línea del tronco, pensar en el cultivo a futuro, ramas de sacrificio. Todo en 15 centímetros de altura.



Alejandra, directora de Portal del Sol se animó a uno.

Zezao junto a Daniel (Chile).

Los regalos que te reserva la vida, pude compartir hacer bonsái con mi viejo, mi mujer, mis hijas y ahora con Ale. Continuamos a bingo.

El staff de la cocina del Portal, nos atendieron muy bien y la comida fue la atracción más importante.

Turno tarde -3 x 1-
Para el final una mesa compartida, Sebastián Ferlini de Rosario, Pablo Filgueiras y yo (Sergio). Diferentes plantas, diferentes tamaños. Técnica aplicada muy variada.

Sebastián Ferlini y un shimpaku importado de Brasil.

Pablo Filgueira y un junípero chinensis.

Para mi un Pino halepensis, grande, planta de Kaly que prestó para trabajar.


Sebastián, Pablo y Nicolás alambrando parte del junípero.




Una poda importante para despejar la línea del tronco y seleccionar las ramas necesarias para inscribir este pino en el estilo semi cascada.

Si nos viera Salvatore... La primera vez que trabajamos los tres juntos, y como corresponde a tres amigos, no dudaron en ponerse a alambrar respetando mi proyecto de diseño.







El cierre
Con Zezao como maestro de ceremonias se entregaron los certificados a los participantes y demostradores “embellezados”, varios discursos y muchas sonrisas, esas que aparecen naturalmente cuando se tiene la certeza del trabajo bien hecho.



El equipo completo más Daniel Daza de Chile, desde el junípero al pino: Víctor Segundo (Jujuy) Marita Gurruchaga, Pablo Filgueira, Daniel Daza, Sebastián Ferlini, Rock Junior (Brasil), José Eduardo Bettega Canet -Zezao- (Brasil), Sergio Luciani, Wu Hsiao-Feng, Javier Maure, Alejandro Fernández.

Palabras finales
Me preguntaron qué me había parecido, qué sensaciones. Mi respuesta fue simple, confirmada por Sandra -otra de las colaboradoras-, me sentí cómodo, sin esa sensación de exigencia, de angustia. La conexión entre el público y los demostradores fue muy buena, buenas preguntas, buenas respuestas. Se notó mucho interés en todos los temas, ganas de recibir información, lo que habla de la necesidad de más encuentros como estos, como los que se vienen haciendo en diferentes lados. Lamento algunas ausencias, de esas que no debería faltar, esas que pensé que tantos kilates les aclaraba las intenciones, festejo a los presentes, a los que se animaron, a los que entendieron el mensaje y hasta a los que lo leyeron mal, por algo se empieza. Dar gracias a mi familia, a Claudia, a Marti y a Sofi que me bancan esta locura. A mis hermanos que vinieron todos, a los amigos, a los que colaboraron, Sandra a Solci (PEKL), a Liliana. A Marita, quien sin ninguna necesidad de exponerse, me sigue alentando.
Dicen que me fuí del barrio, si siempre estoy volviendo
.

Zé, no llegamos a ver bailar tango, pero sin querer logramos unir algunos de esos aspectos, el de hacer cosas raras para gente normal, el de moverse en espacios reducidos, en una baldosa, con la habilidad del Bocha, haciendo esos 40 dibujos ahí, en el piso.



Gracias a todos.