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jueves, 26 de junio de 2008

Amigos son los amigos


Fue elegir maderas, y bolsas de clavos de una pulgada y media. Hacer las mesas para el vivero, ¿cuántas hicimos? ¿30?. Pintarlas con aceite quemado para que no se pudran con el riego. Sacar todas las plantas, limpiarles los yuyos y volver a a acomodarlas. No me acuerdo si te di las gracias. Gracias.

Otro vivero, otra vez agacharse a ver troncos raros, interesantes, a remover las plantas viejas, esas de descarte, y escuchar nombres científicos y poner cara de que sabemos de lo que nos están hablando. Comprar aun sabiendo que no entraban en el auto, como aquellos Pinus pineas de semilla que fueron un bosque o la magnolia toda podrida plantada en un tacho de chapa roto. No me acuerdo si te di las gracias. Gracias.

Se te ocurrió cruzar el gran charco y brindar una navidad con Pañue y fotos pegadas en la pared, seguro estoy de que mantuviste las mirada firme como aquella noche de corbatas finas Angelo Paolo en Holliwood.

Ponerle el pecho, de frente, con honestidad y si es difícil, envalentonarse con unas palabras de apoyo de algún amigo.

Tengo tu bosque, y mucho más.

(No terminé el árbol que me regalaste, esa era la idea, pero vos sabes, a mi todo me cuesta un poco más)

Feliz cumpleaños Negro

No se si te dije gracias, pero entre hermanos muchas veces no se dice lo que se siente.






Y que venga, lo que venga...

martes, 10 de junio de 2008

Adiós ojos azules, dijo


Un gigante de ojos azules, amaba a una mujer pequeña
que su sueño era una casita, pequeña, como para ella
que tuviera en el frente un jardín
un jardín, con madreselvas...


Cada cosa a su medida
Muchas veces las plantas trepadoras pueden hacer esos: cambios visuales que impresionan y confunden, troncos pequeños pero muy extensos suelen cubrir árboles enormes tomando su forma y contorno hasta parecer, desde lejos, lo que no son.
La Hedera helix es una de ella, una trepadora, que con sus fuertes raíces adventicias se agarran a lo que tienen más inmediato. Con propiedades curativas como cicatrizante y analgésico, puede también con algunas bayas de su fruto producir una intoxicación grave, y aunque no es considerada una planta parásita, suele matar por asfixia de luz a los árboles que cubre.
La idea era hacer de una planta común de las que se consiguen en cualquier baldío, cerca de las vías del tren o en un jardín algo interesante, si se podía, y tratar de explicarle que aún siendo pequeña podía demostrar belleza.

Esta es su forma en abril de 2005, la conseguí en un intercambio de plantines, había sido trabajada tomando su volumen como punto focal.


El primer desafío era conseguir algo de conicidad, con un suelo muy poroso para que tirara muchas raíces y un alambrado firme para generar algunas marcas, le practiqué un acodo cerca del viejo nebari para engrosar la base. Abono, poda de los sarmientos y agua durante dos años.


Esta fue la reacción, ramas por todos lados y sarmientos que se querían enganchar en todo lo que estuviera cerca, las ramas de abajo del acodo las dejé para que siguiera engordando la base.

Enero de 2007, un cambio en el alambrado, desincrustar los que había dejado para que se marcara la corteza y una mini poda de formación, todavía faltaba engorde.

Agosto de 2007, como el engorde venía muy lento, decidí darle forma y plantarla en una maceta profunda, todo esa primavera la planta fue víctima de la nueva fórmula de abono orgánico.



Mayo de 2008, una vista aérea de la hiedra, lentamente va compactando y llenando los espacios negativos. Se diseñó con sólo 3 ramas y el ápice, bien tradicional, bien lineal, tratando de que los pecíolos no estirasen para compactar las masas de verde.


Vista actual (mayo 2008), la densidad va mejorando, este año me dedicaré sólo a engrosar el tronco alambrando raíces e injertando pedazos de corteza con abono zonal intencionado,
(para favorecer el crecimiento en lugares específicos).


Adiós ojos azules dijo, y con gracia muy voltereta
del brazo de un enano rico, entró en la casita pequeña...

El gigante comprende ahora, que amores de tanta grandeza
no caben ni siquiera muertos, en esas casas de muñecas
que no terminan en jardines
en jardines, con madreselvas.

(Dedicado a las mellis, que están aprendiendo a tocar esta canción de Baglietto)

PD: Podrás tapar un árbol grande y desde lejos parecerlo, pero si tu naturaleza es ser pequeño, pequeño serás (proverbio zen).